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Peter Thiel, un tecnomagnate a la medida de Milei

por Revista Cítrica
08 de mayo de 2026

Redes sociales, datos biométricos, registros financieros y vigilancia capitalista son los pilares de Palantir, la empresa de seguridad que trabaja para el Pentágono, es cómplice del genocidio en Gaza y tiene al frente a un millonario que expande su presencia en el país.

Nota colaborativa entre Revista Cítrica y ANCAP.


En la Argentina de agenda informativa cambiante, semanas atrás fue noticia la visita inesperada de Peter Thiel, un empresario nativo de Silicon Valley con peso propio. Este magnate de las Big Tech vino a conocer en profundidad el experimento liberal libertario y a negociar bienes naturales que son necesarios para el funcionamiento de su empresa Palantir, basada en el procesamiento de datos para gobiernos, con un destacable vínculo con los Estados Unidos y el Pentágono. 

Redes sociales, datos biométricos, imágenes satelitales (drones), registros financieros y vigilancia capitalista son los pilares de esta empresa. Thiel es hoy, además de multimillonario, conocido por su tendencia racista y supremacista, y un acérrimo opositor a la idea de democracia.

Para entender el rol de Thiel en los ámbitos de poder es necesario poder escanear su historial y ver de dónde viene y hacia dónde va. Supo ser socio de Elon Musk, otro magnate de las Big Tech, al ser co-fundador y CEO de PayPal en 1998. Hoy la megaempresa de datos tiene un capital de más de 273 mil millones de dólares. Thiel inició su fortuna en 2002, con la venta de PayPal a Ebay en 1.500 millones de dólares. Por esa operación recibió 55 millones de dólares.  
En 2004, decidió ser el primer y principal accionista de la empresa de Zuckerberg, Facebook, con un aporte de 500 mil dólares. Permaneció en el Directorio hasta 2002 y luego se retiró.

 

Seguridad a cualquier precio
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También en 2004 sacó a la cancha a la empresa que lo trajo a la Argentina: Palantir. En el origen de esta compañía hubo un generoso aporte de la CIA, y los primeros acuerdos firmados por Thiel y el Pentágono se orientaron a tomar acciones directas en las invasiones en Afganistán e Irak. 

El software que utiliza su empresa es la nave nodriza de los gobiernos a los que vende sus servicios. Este sistema habilita el cruzamiento de datos entre redes sociales, registros financieros, reservas de vuelos y líneas telefónicas. A las claras está que es un fino trabajo de inteligencia. 

En 2011, el éxito de la localización de Osama Bin Laden en Pakistán reforzó su vínculo con los norteamericanos, sin dejar de mencionar su negocio latente de inteligencia bélica con Israel, en particular con el Mossad (servicio de inteligencia de Israel). Durante el primer período presidencial de Donald Trump, fue asesor muy cercano en temas de tecnología y ciencia. También fue aliado principal del actual Vicepresidente James Vance, a quien apoyó en 2015 con un aporte de 15 millones de dólares para su llegada al Senado, según un informe de The New York Times.

Para terminar de redondear el aporte que Thiel junto al CEO de su compañía, el doctor en Filosofía Alex Karp, realizan a los intereses estadounidenses, aparece el armado y el funcionamiento de ciberseguridad del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU.), que incluye la persecución miserable a migrantes que viven en este país, que en muchos casos son expulsados de sus hogares de la peor manera. 

No importan las temperaturas bajo cero ni los horarios. Son más de 29 millones de dólares los que el Gobierno de Trump pagó para que Palantir desarrolle una aplicación para detener migrantes en tiempo real, con una estrategia basada en una cacería para deportar y detener personas. 

 

Tierras raras para alimentar la Matrix
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No es un dato menor ni menos relevante la búsqueda de bienes naturales que guía a este tecnomagnate. Los minerales y el hallazgo de Tierras raras en nuestro país es otro de los indicios que invitan a pensar el por qué de su visita a la Argentina. 

El fortalecimiento de las empresas de Inteligencia Artificial (IA) requiere prioritariamente de minerales como el Litio, el Uranio y el Cobre. Por otra parte, las Tierras raras (vinculadas a 17 elementos químicos) se utilizan en el desarrollo de tecnologías actuales como autos eléctricos, turbinas eólicas, celulares, cables de fibra óptica, satélites, discos duros y computadoras.

Estas Tierras raras se dividen en dos grupos: las tierras livianas (Lantano, Cerio, Praseodimio, Neodimio, Samario) y las tierras pesadas (Europio, Gadolinio, Terbio, Disprosio, Holmio, Erbio, Tulio, Iterbio, Lutecio).

El concepto de Tierras raras proviene de la dificultad de hallar esos minerales en grandes volúmenes. En la actualidad, el 70% de la producción mundial de Tierras raras está en manos de China y luego aparecen los Estados Unidos, con un 15% del total. Esto marca una clara tendencia de dominio futuro por parte de estos dos países sobre el resto. En la Argentina, el último informe que publicó el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) advierte que hay minerales de este tipo en las provincias de Jujuy, Salta, San Luis, Santiago del Estero, San Juan, Córdoba y Buenos Aires. 

Con estos últimos datos queda una pregunta abierta: ¿Thiel llegó a la Argentina para acordar la potestad de estos minerales y la profundización de un acuerdo de mercado a corto plazo con el proyecto liberal libertario? A simple vista, las prioridades son el negocio bélico y aumentar el poderío de Palantir a nivel global. 

Laura Richardson, Jefa del Comando Sur, ya había mencionado su interés en la región durante su visita a la Argentina en enero de 2023: “¿Por qué es importante esta región? Con todos sus ricos recursos y elementos de tierras raras, está el triángulo de Litio, que hoy en día es necesario para la tecnología. El 60% del Litio del mundo se encuentra en Argentina, Bolivia, Chile (…) Esta región importa, tiene mucho que ver con la seguridad nacional y tenemos que intensificar nuestro juego”. 

Segun advirtió la Fundacion Vida Sostenible con relación a las Tierras raras, “la producción de una tonelada da lugar a entre 9.600 y 12.000 metros cúbicos de gas residual que contiene polvo concentrado, ácido fluorhídrico, dióxido de azufre y ácido sulfúrico, unos 75.000 litros de agua residual ácida y alrededor de una tonelada de residuos radiactivos”. 

 

Un imperio de vigilancia
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“Podemos constatar que tiene una simpatía explícita, ideológica, una coincidencia programática con Milei”, señala el Doctor en Ciencias de la Información, docente universitario y especialista en Medios Martín Becerra sobre la visita del magnate nacido en Frankfurt, quien también compró una mansión de 12 millones dólares en el exclusivo Barrio Parque porteño. Para Becerra, se trata de “un experimento muy peculiar, muy interesante para él”, ya que tiene “una perspectiva de ultraderecha, supremacista blanca y muy alineada con la idea libertaria”; sumado a que “entiende que puede haber oportunidades de negocios”.

Sobre los negocios de Thiel: “Aparece justamente con Palantir y con otras empresas que posee, como un especie de cruce entre lo que sería el procesamiento de datos y la plataformización tecnológica de la guerra. Participa activamente del genocidio en Gaza, son tecnologías de exterminio que, obviamente, desarrollan sus empresas y que él, además, alienta de manera explícita en el propio manifiesto de Palantir”.

La incidencia de Palantir en el genocidio israelí contra la población palestina está detallado en el informe “De la economía de ocupación a la economía de genocidio”, que Francesca Albanese, la Relatora Especial de la ONU para los Territorios Palestinos ocupados, presentó a mediados de 2025. Allí detalla:

Palantir Technologies Inc, cuya colaboración tecnológica con Israel se remonta a mucho antes de octubre de 2023, amplió su apoyo al ejército israelí después de octubre de 2023. Hay motivos razonables para creer que Palantir ha proporcionado tecnología policial predictiva automática, infraestructura de defensa básica para la construcción y el despliegue rápidos y ampliados de software militar, y su Plataforma de Inteligencia Artificial, que permite la integración de datos del campo de batalla en tiempo real para la toma de decisiones automatizada. En enero de 2024, Palantir anunció una nueva asociación estratégica con Israel y celebró una reunión del consejo de administración en Tel Aviv “en solidaridad”; en abril de 2025, el consejero delegado de Palantir respondió a las acusaciones de que Palantir había matado a palestinos en Gaza diciendo: “en su mayoría terroristas, eso es cierto”.

Con respecto al procesamiento de datos privados, la ausencia de un marco regulatorio en América latina habilita la entrada de empresas como la de Thiel para sus negocios de vigilancia. “Tiene un correlato efectivo con esta visita y con el lugar geoestratégico que tiene la Argentina, por ser parte de ese corredor bioceánico y por la posibilidad de que Estados Unidos controle más las inversiones y la presencia China en nuestro país”, advierte Becerra. 

Ante la pregunta sobre el rol de la IA en las políticas de Estado y en el negocio militar al que apuntan magnates como Peter Thiel o Elon Musk, el investigador del Conicet señal: “La IA puede procesar grandes volúmenes de datos, datos que aparentemente no están conectados entre sí, que son eventualmente inconexos entre sí, pero que conforman tendencias y patrones de comportamiento, que son patrones de comportamiento humanos, económicos, políticos. Por lo tanto, con ese procesamiento de datos se puede construir conocimiento para la guerra y para el dominio político, económico. Ellos están al servicio de ese proyecto”. 

 

Algoritmos opacos para intereses invisibles
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Esteban Magnani es licenciado en Ciencias de la Comunicación, periodista especializado en tecnología y docente universitario. En su libro La mano invisible detrás del algoritmo (Prometeo, 2025) ofrece un análisis pormenorizado del aumento de las fortunas de los magnates tecnológicos y de los falsos beneficios que traen al mundo estas empresas. 

Al ser consultado sobre la consolidación de Palantir en el escenario geopolítico, comenta: “Seguramente tiene un interés por los recursos naturales de Argentina y  la posibilidad de instalar data centers sin tanta resistencia como está ocurriendo en Estados Unidos. Los hyperscale (capacidad de arquitectura tecnológica para escalar a medida que se agrega demanda de recursos) están siendo muy cuestionados por parte de la población, porque implican contaminación, ruido y que falte agua en muchos casos, además de un encarecimiento de la tarifa eléctrica”.

No se puede omitir el valor que le pone Thiel a los proyectos de poder gubernamental. “La ultraderecha ha utilizado tecnologías como las que ofrece Palantir para ganar elecciones dirigiendo la insatisfacción de la población y usando algoritmos de seducción”, dice Magnani. Los intereses del tecnomagnate y su empresa plantean interrogantes sobre la democracia y la vigilancia sin reparos por parte de los gobiernos. 

Estados Unidos y China son las dos potencias globales con mayor registro de avance en tecnología, cibervigilancia y control de datos de su población. Al analizar este poderío, Magnani reflexiona: “Thiel ve a China como una competencia, pero también como un modelo a seguir, ya que este país sostiene un Estado totalitario a través del uso de la tecnología. Por otra parte, la empresa se ha integrado profundamente en áreas altamente sensibles del Gobierno de Estados Unidos, consolidándose como una de sus herramientas estratégicas fundamentales. Su rol actual es interpretado como un intento de rescatar a la potencia global de un proceso de deterioro y decadencia”.

El potencial bélico es un factor primordial para los norteamericanos y Palantir se ha convertido en la empresa que mayor asesoramiento ofrece al Pentágono, ya que –según Magnani– “opera en el núcleo de este avance tecnológico-militar, lo que le otorga una posición de gran relevancia en el escenario geopolítico mundial”. 

Palantir tiene su propio manifiesto, donde se posiciona ante la sociedad en aspectos como Geopolítica y Ciberseguridad. Allí señala: “La castración de Alemania y Japón tras la guerra debe revertirse”. Sobre la participación de Silicon Valley en enfrentamientos de poder y seguridad interna, advierte de manera sugestiva: “Silicon Valley debe desempeñar un papel en la lucha contra los delitos violentos”. 

También esta megaempresa de datos invita a sumarse a las fuerzas militares de manera unilateral: “El servicio militar debería ser un deber universal. Como sociedad, deberíamos plantearnos seriamente alejarnos de una fuerza totalmente voluntaria y sólo librar la próxima guerra si todos compartimos el riesgo y el costo”. Por último, hace un rescate del patriotismo del Norte: “El poder estadounidense ha hecho posible una paz extraordinariamente prolongada”.

Magnani aporta una reflexión sobre otros posibles motivos de la visita de Thiel: “Quedan dos años como mínimo de este proyecto, de este experimento libertario, y es una ventana de oportunidad también para la empresa para decir 'yo quiero esto, esto y esto'. En esta actitud genuflexa que tiene este Gobierno frente a cualquier cosa que provenga de Estados Unidos y del mundo tecnológico, probablemente lo consiga”. 

En enero pasado hubo un decreto gubernamental, el DNU 941/2026, que modifica la Ley de inteligencia nacional y crea al mismo tiempo la Agencia Federal de Ciberinteligencia.

El tiempo dirá qué grado de incidencia tendrá este visitante sorpresivo en la vida democrática argentina.