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Un hijo del poder beneficiado por la Justicia en Misiones

por Estefanía Santoro
19 de octubre de 2022

José Raúl García, hijo de una funcionaria provincial, fue acusado de “abuso sexual gravemente ultrajante y agravado por el vínculo”. Un tribunal misionero lo absolvió a pesar del cúmulo de pruebas en su contra, entre ellas la declaración de su hija abusada en Cámara Gesell.

Una vez más los hijos del poder quedan impunes por una Justicia que absuelve a un violador, aun cuando hay pruebas contundentes en su contra. Una absolución que duele en el cuerpo y en la vida de la joven abusada y de toda su familia. Una sobreviviente que esperó justicia durante nueve años, que buscaba ser escuchada. Sus palabras resonaron dos veces en Cámara Gesell, pero el Tribunal Penal 1 de Misiones no solo no le creyó y le otorgó al abusador el beneficio de la duda, sino que sostuvo que su relato era una mentira basada en un cuento, aun cuando había pruebas físicas que probaron los abusos de José Raúl García hacia su hija.

García abusó de ella en reiteradas oportunidades. Las violaciones sucedieron durante el régimen de visita que la niña cumplía en la casa de sus abuelxs paternxs, donde vivía su progenitor. ¿Quién es García? El hijo de Silvina Ramos, directora del Instituto Provincial del Desarrollo Habitacional de la provincia de Misiones (IPRODHA), organismo a cargo de las políticas de vivienda locales. 

Este caso debe leerse en contexto. El pasado 12 de octubre, el Tribunal Penal 1 que preside la jueza Viviana Cukla y conforman también los magistrados Juan Manuel Monte y Ángel De Jesús Cardozo absolvó a un abusador en una provincia que posee los índices más altos de embarazo infantil y abuso intrafamiliar, delitos que son moneda corriente y están tristemente naturalizados. Una provincia donde las niñas ven interrumpida su etapa de juego y crecimiento por maternidades forzadas a raíz de esos abusos. 

Junto con las otras provincias del NEA y las jurisdicciones del NOA, Misiones lidera los casos de abuso infantil y de niñas madres: “La iniciación sexual intrafamiliar está naturalizada en más de un sector de la provincia. Por un lado, hay un discurso oficial que dice que lucha contra el abuso infantil, y por el otro lado, están estos casos donde se deja impune abusos infantiles. Hay que empezar a instalar también en la opinión pública que es necesario una reforma judicial ya, para que haya un Poder Judicial con perspectiva de género, pero también de niñez”, explica Elena Maidana, feminista e investigadora de la Universidad Nacional de Misiones que siguió con atención el caso.

Otro dato de contexto: en Misiones, la legalización del aborto pasó casi desapercibida, dado que la provincia se declaró pro-vida y el 82% de lxs médicxs locales son objetores de conciencia. Así las cosas, las pocas profesionales que ponen todos sus esfuerzos para que se respete el derecho de acceso a un aborto legal deben enfrentar un sinfín de obstáculos que imponen los sectores más conservadores. Maidana asegura: “En el Ministerio de Salud de la Provincia, el Programa de salud sexual y reproductiva aborda estas cuestiones con muchas limitaciones; están trabajando sobre el problema del abuso sexual infantil. Son espacios de lucha y de resistencias en una provincia con un territorio muy hostil”.

 

Ganó la impunidad 

“Estoy muy dolida, la fiscal llegó a decirme que en todos los años que tiene de ejercicio de la profesión nunca vio un juicio igual”, dice Doris Farías en comunicación con Cítrica desde Misiones. Es la abuela de la niña sobreviviente de abuso. La primera vez que su nieta contó con detalle cómo su padre abusaba de ella fue en 2013, cuando regresó de la casa de sus abuelxs paternxs, donde vivía García, ya separado de la madre de la nena. En ese momento ella tenía cinco años. 

Lo que siguió fue la denuncia y los exámenes ginecológicos de las peritos del Cuerpo Forense Judicial, quienes aconsejaron que la niña sea examinada por la doctora Alicia Díaz, jefa del servicio de Ginecología infanto-juvenil del Hospital Escuela de Posadas. Los estudios arrojaron que la niña tenía lesiones genitales graves producto de los abusos. Por otra parte, en Cámara Gesell pudo contar en detalle cómo su padre la abusaba y luego de su declaración los profesionales confirmaron que “no hay un relato inoculado”, es decir, que la niña no fantaseó cuando contó lo que le tocó vivir a los cinco años. 

La abuela Doris dice: “Sabemos que corrió mucha plata, lo absolvieron con el beneficio de la duda cuando las pruebas del abuso son contundentes. El relato de mi nieta de la primera Cámara Gesell es clarísimo y además había pruebas científicas de las médicas del cuerpo forense y de la doctora Díaz que hablaban lesiones genitales nuevas y viejas”. 

A finales de 2014 la fiscal a cargo, María Laura Álvarez, realizó el pedido de elevación a juicio, pero la causa durmió hasta 2022 en un cajón de tribunales. “Durante el juicio, desde el principio, hubo una parcialidad total”, asegura. Suma ejemplos: “Se permitió la entrada de pruebas fuera de tiempo a la defensa del abusador, llegaron a decir que mi nieta hizo una analogía con el cuento de Rapunzel en su declaración, mientras en Cámara Gesell las peritos dijeron que lo dicho por la nena era congruente con una realidad, la realidad que vivió y que no fantaseaba”. 

El proceso judicial estuvo plagado de irregularidades. A la madre de la niña, parte querellante, y a lxs abuelxs maternxs les negaron el acceso a la sala durante los alegatos, a pesar de ser particulares interesadxs. También hubo presencia policial en la entrada del recinto para impedir el ingreso. Tanto a la querella como a la fiscal les negaron la posibilidad de objeción y de presentación de nuevas pruebas.

La fiscal solicitó que la denunciante declare nuevamente: hoy tiene 14 años. En un principio, la jueza Cukla negó esta instancia, pero luego debió aceptarla por orden de la presidenta del Superior Tribunal de Justicia provincial, quien expresó que la adolescente tiene derecho a ser escuchada. “Mi nieta habló, contó otra vez su historia e incluso amplió su declaración y dio detalles de cómo la ataba y la amordazaba cuando la abusaba. La nueva perito a cargo dijo que lo relatado por la nena era congruente con una realidad vivida”. 

 

La trama del poder

Silvina Ramos, madre del abusador, tiene fuertes vínculos con Carlos Rovira, ex gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Misiones. Ramos fue una de las fundadoras de las Mujeres Renovadoras, la pata femenina del Frente Renovador de la Concordia fundado por Rovira. También fue Defensora del Pueblo de la ciudad de Posadas. En síntesis, es una persona con poder en la provincia. 

La abuela dice: “Es una familia peligrosa. En Posadas es vox populi, es algo que todos saben... ¿quién se va atrever a denunciarlos si hasta cuentan con el silencio de los medios de comunicación de la provincia?”. Un solo medio provincial (Misiones Cuatro) cubrió el juicio. Doris agrega: “Nosotros fuimos amenazados de muerte por la familia Ramos cuando denunciamos en el 2013. A mi marido lo rodearon cuando salía de un supermercado y le dijeron ‘cuidate y cuidá a tus hijos porque los vamos a matar’. Mataron a nuestra perra y a mi nieta trataron de secuestrarla dos veces”. 

El día que absolvieron a García, la adolescente abrazó a su madre en silencio, no quiso ir al colegio y se puso a dibujar. Su abuela recuerda cada palabra que le dijo: “Me mostró lo que había hecho, era una chica que tenía los brazos llenos de sangre, heridas en la cara y en todo el cuerpo”. 

–Así estoy yo, otra vez no me creyeron, abuela, pensé que ahora con 14 años me iban a creer. No existe la justicia, ¿de qué sirve que yo haya declarado otra vez si ellos hacen lo que quieren, no nos creen a los niños ni a los adolescentes?

Doris reproduce las palabras de la adolescente con precisión. No se las puede quitar de la cabeza. 

La tradición judicial de no complicar a los poderosos

Muriel Arensburg es militante feminista, licenciada en Comunicación con formación en genero y una extensa trayectoria en el acompañamiento a sobrevivientes de abuso: “La Justicia duda siempre de la palabra de las víctimas, es sistemático. Si el violador no es pobre y morocho, si no la violó en una plaza, si no hay un video, si no le destrozó su aparato genital, la Justicia... duda. No importan los peritajes, pero sobre todo, y eso es lo más terrible, no importa el testimonio de la víctima, para ella no hay reparación ni protección”. 

Explica: “Nosotres, en cambio, tenemos muchas certezas. Históricamente, la Justicia misionera protegió a los hijos del poder implicados en delitos de índole sexual. Existe el mito de que 'estas cosas’ sólo ocurren en sectores marginales, no entre 'gente bien', como también se consideran los integrantes del tribunal. Por estadísticas, testimonios de víctimas y estudios psicológicos, sabemos que la perversión aparece en todas las clases sociales y que muchas veces no evidencia síntomas públicamente. Por sobre todo, sabemos que los niños no mienten, nosotres les creemos”.

Históricamente, la Justicia misionera protegió a los hijos del poder implicados en delitos de índole sexual.

El 25 de noviembre de 2013, Día Internacional de la Eliminación de la violencia machista, cansada de la inacción judicial, Doris realizó una denuncia pública en la plaza principal de Posadas y el caso llegó a los oídos del movimiento feminista de la provincia. Sin embargo, el silencio mediático estaba estrictamente coordinado. 

La jueza Cukla, haciendo uso de sus facultades y por encima de la ley, impuso una censura judicial para que los medios no puedan acceder al desarrollo del juicio. Misiones Cuatro fue el único que le dio espacio al proceso. Ser hijo del poder en Misiones significa que ni los medios ni la Justicia van a manchar el apellido ni la reputación. 

Maidana contextualiza: “El imputado forma parte de la trama del poder político provincial, su madre tiene el apoyo del justicialismo provincial. La prensa no tuvo posibilidad de cubrir este juicio, el mandato fue de no informar. Solo Misiones Cuatro cubrió el juicio y no es casual, porque es un medio que está ligado a Pedro Puerta y a lo que sería una línea de Juntos por el Cambio local, ahí se juegan estas variables políticas”.

Paradójicamente, el abogado defensor de García es Eduardo Paredes, quien hoy defiende a María Ovando, condenada a 20 años de prisión por presuntamente haber permitido o no haber impedido el abuso sexual de dos de sus hijas, en una investigación plagada de irregularidades y sin pruebas. Una causa que el movimiento feminista sostiene y acompaña en la provincia desde hace años. 

Maidana: “Esto generó situaciones contradictorias que confunden muchísimo, que Paredes esté defendiendo a un abusador causó mucha confusión y también divisiones dentro del propio movimiento feminista. Para nosotras él era un aliado y de golpe se puso a defender a un imputado por abuso. Él plantea la cuestión de la presunción de inocencia, pero nosotros sostenemos que le creemos a la víctima. Partimos del planteo de que las infancias no mienten, que es el planteo de UNICEF y de todas las redes que están trabajando y luchando contra el abuso sexual infantil”.

El jueves 27 de octubre el tribunal dictará los fundamentos de la sentencia que absolvió a García por el beneficio de la duda. Después de esa instancia, la querella apelará. Doris dice: “En Misiones tenemos una Justicia machista y misógina donde de forma escondida aplican el Síndrome de Alienación Parental (SAP); lo hacen sin nombrarlo oficialmente pero cualquiera lo puede notar. La perspectiva de género no existe, es una Justicia arbitraria”. 

Sobre la jueza Cukla y sus colegas del Tribunal Penal 1: “Fue elegida a dedo, no tiene carrera, era administrativa del Superior Tribunal de Justicia y de ahí pasó a ser la jueza de un tribunal oral. Con respecto a los otros jueces, uno es conocido por corrupto en Misiones y el otro es un juez que tiene como antecedente haber liberado a violadores”.

Algo tiene claro esa abuela que no calla. No va detenerse en el camino de lucha que comenzaron hace nueve años en búsqueda de justicia para su nieta.